Con un profundo azul vibrante y una infinidad de propiedades, cualidades y al coexistir con diversas culturas; el lapislázuli narra nuestra historia. Una piedra que trasciende por los tiempos; presente desde las civilizaciones más antiguas hasta la actualidad. 

Su significado y propiedades

Se dice que la piedra Lapislázuli fue encontrada por primera vez en la montaña Hindu Kush ubicada en Afganistán; de donde se extraía y se exportaba al mundo mediterráneo y al sur de Asia desde la edad neolítica. Aunque algunos sostienen la teoría de que se encontró en Egipto, se cree que la única fuente en la antigüedad fue Badakhshan en el noreste de Afganistán, y que la piedra llegó a Egipto por las rutas comerciales.

Para los egipcios la piedra lapislázuli tenía valor e importancia gracias a su propia interpretación; ya que para ellos su color azul oscuro representaba la noche de los cielos y los destellos dorados de la pirita, a las estrellas. Era una clara imagen de la vida; el azul del color del agua y la divinidad del azul del cielo. Y es así como comenzaron a utilizarlo en todo. Los artistas; pintando el Nilo, la realeza en su vestimenta, los faraones en sus tumbas y Cleopatra; la piedra en polvo como sombras azules. 

Fue un elemento que formó parte de su cultura por sus creencias; como la presencia en alma de la diosa Isis, e incluso; por el aspecto físico de la piedra que le da su nombre. Un nombre que nace a partir de la palabra en latín “lapis” que significa “piedra” y el persa “lazhward” que significa “azul”. Una piedra formada por minerales como lazurita, sodalita, calcita y pirita. La combinación que da vida a un material fuera de lo común. Un color con mucho que decir, un símbolo del honor, los dioses y el poder, el espíritu y la visión. Un símbolo universal de sabiduría y verdad. 

Los romanos creían que era un poderoso afrodisíaco y tanto ellos como los griegos, se lo dedicaron a Venus. Los primeros cristianos a la Virgen María y como se menciona anteriormente, los egipcios a su diosa Isis. 

En la Edad Media era considerada una piedra para mantener las extremidades fuertes y evitar el miedo. La corona francesa la portaba en incrustaciones, en su vestimenta y en sus objetos. Por un tiempo esta roca fue considerada el “oro azul”. 

Poco a poco al conocerla mejor, comenzó a utilizarse como pigmento por los pintores o por los modistas para teñir las telas; lo que representó el nacimiento del azul ultramar. El color aplicado en hermosas obras y muy buscado por su permanencia. Una cualidad que llevó a artistas como Leonardo Da Vinci o Fra Angélico a usarlo. 

La también conocida como “Piedra del Paraíso” representa fuertes poderes energéticos. Es la piedra antigua de la salud mental y psicológica utilizada para acceder al conocimiento sagrado. Gracias a su tiempo formándose en la tierra, sirve como un medio de comunicación con nosotros mismos. Permite conectar con nuestra espiritualidad y equilibrar la mente, las emociones y el físico. 

Su energía azul restaura lo que está roto, purifica la nuestra y priva a las toxinas y negatividad de rodearnos. Permite vivir en el presente, evitar el arrepentimiento de lo que fue y fluir con lo que será.  Es conocido por conectarse con vidas pasadas, con los Registros Akásicos y por la apertura de los chakras. 

Relaja el cuerpo y libera la tensión. El lapislázuli alivia el dolor general y las inflamaciones. Alivia el estrés y promueve el pensamiento crítico. Alivia el insomnio y supera la depresión.

En la astrología, esta piedra contribuye al cambio de perspectiva y corresponde a los signos Tauro, Libra, Sagitario y Capricornio. Como amuleto, también atrae el éxito y se utiliza para manifestar logros. 

¿Cómo usar el lapislázuli?

Al portar esta piedra sobre la garganta o alrededor del cuello, sus propiedades actúan fácilmente. Aunque también puede utilizarse como amuleto en pulseras o pendientes.

Para proteger la piedra, deben evitarse los golpes y el agua.​​ Así como la exposición constante al calor o la luz solar ya que puede provocar la decoloración. 

 

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