Lungo reinterpreta el collar Ponza en una versión más larga y fluida. Su composición reúne doce piedras naturales que evocan los reflejos del mar: destellos de luz, profundidad y movimiento sobre la superficie del agua.
El número doce aporta un significado simbólico de ciclo completo, equilibrio y continuidad, como una secuencia que acompaña el paso del tiempo y marca una dirección. Con el símbolo omega, el cual se integra como punto de equilibrio, representando permanencia, transformación y la fuerza de aquello que siempre vuelve a encontrar su cauce.