Inspirada en un símbolo de equilibrio y conexión interior. Las perlas, asociadas con la pureza, la calma y la transformación, evocan la belleza de aquello que se forma con tiempo, paciencia y profundidad. Una pieza creada para llevar cerca una intención de claridad y armonía.
- Piel natural de canguro
- 15 perlas tahitianas de 8-10 mm
- Ajustable