Inspirado en el simbolismo de la ninfa del agua, esta pieza representa la gracia, la resiliencia y la transformación. Las hojas de laurel evocan la victoria, y la inmortalidad, tomando del árbol sagrado de Apolo un emblema eterno de triunfo y fortaleza interior.
- Piel natural de borrego
- Dije de columna de laurel en acero
- Largo: 44 cm