Esta pieza reinterpreta los eslabones a través de un trenzado de piel que equilibra fuerza y movimiento. La fusión entre cuero y metal genera una forma continua y fluida, donde los eslabones trazan un movimiento continuo.
Su trenzado evoca el movimiento sereno del koi bajo la superficie del agua: constante y preciso. Al llevarla, se convierte en un símbolo de fluidez y de la fuerza silenciosa de avanzar.