Inspirada en el Mar de Suo, esta pieza recorre el cuello con una caída fluida que evoca el movimiento de los peces en el agua. Las piedras crean una secuencia continua que marca dirección y ritmo.
Chedrón, lapislázuli y ónix, piedras asociadas con claridad, profundidad y protección. Su diseño ajustable permite reinterpretar su forma y recorrido.