Inspirada en un paisaje marcado por el agua, la memoria y la transformación. Sus tres perlas negras aportan una profundidad serena sobre una pieza de piel trenzada, creada como símbolo de pureza, calma y transformación.
- Piel natural de borrego
- Trenza redonda de 4 hilos
- 3 perlas tahitianas de 8-10 mm
- Detalles y botón con baño de rodio