Inspirado en las lunas crecientes, el brazalete simboliza la transformación y el ciclo eterno.
Representa momentos de crecimiento, renovación y equilibrio, reflejando el poder interior y la conexión con lo espiritual, recordándonos que la oscuridad y la luz están siempre conectadas.
- Cuentas en forma de media luna en baño de oro de 22K
- Placa con insignia Corso en baño de oro de 22K
- Hilo de seda
- Ajustable