Inspirada en la isla de Zannone, esta pieza reúne una secuencia de piedras que evocan la calma y profundidad del mar. Granate, pirita, jade, lapislázuli y ónix, piedras asociadas con la armonía, la protección y el equilibrio.
El símbolo omega, centro de la composición, representa continuidad, fuerza interior y el ciclo que se renueva. Al llevarla, se convierte en un recordatorio de estabilidad, energía y propósito.
- Gargantilla en baño de rodio
- Diseño ajustable
- Cadena de eslabones
- Piedras facetadas de 5mm